Ojo con los Cobos, son monos (gorilas para ser más preciso)

Posted in actualidad, ensayos, polí­tica on julio 18th, 2008 by riverplatense

La clásica canción de L. GIeco (a quien habrí­a que recordarle que “La revolución se lleva en el corazón, no

No importa, acá estamos, hasta la victoria, siempre.

No importa, acá estamos, hasta la victoria, siempre.

en la boca para vivir de ella. ya que no lo ví­ aparecer en momento alguno en estos 120 dí­as) que contiene únicamente palabras con la letra “O” deberí­a ser editada para contener a Cobos, aquel que entra a la historia titubeando y traicionando a la usanza radical. El tibio que vota pidiendo disculpas y que entre balbuceos emite un voto “no positivo” (Dr Freud, un análisis por favor a esa frase) y sabedor que la “historia lo juzgará”. Aunque no creo que haya que esperar a la redacción futura de la misma para reconocer a un traidor. Sólo basta con observar quienes festejan junto a él.
Allá por mis veinte años, (y esto no es metafórico sino totalmente cierto) un compañero de trabajo, digamos Emilio, me contaba que estaba en la plaza del barrio con su pequeño hijo. El nene jugaba en el tobogán como suele ser la mecánica tácita de este divertimento. Los chicos hacen la fila, suben la escalera, se tiran por el mismo y vuelven corriendo a hacer la cola para recomenzar el ciclo. Observando que los niños que estaban en ese momento eran más pequeños que su hijo, Emilio llamó para “enseñarle” que no haga la fila, sino que pase primero siempre usando su mayor contextura fí­sica. Al rato llegaron un par de chicos más grandecitos y allí­ Emilio volvió a llamar a su hijo para decirle que cese con la mecánica anterior y deje pasar a los grandecitos para que no lo fajen. Esa historia patética, me acompaña en la memoria y en el altillo de los saberes populares. Se les enseña a los chicos a ser guapo con los más pequeños y sumiso con los poderosos. Sorprendentemente, a los veinte años no sólo me interesaba en escotes pronunciados sino que observaba estas cuestiones muní­cipes y les buscaba metáforas.
Y hoy, una mujer (una mujer encima!) se le atreve a los poderosos. Le hace frente a los ricos, a los patricios, a la iglesia, a los milicos, a los patrones. Y como si esto fuera poco es seguida por los pobres, los obreros. Abraza a los negros y a los mocosos. Besa a los camioneros y se saca fotos con las amas de casa que no tienen cacerola. Acompaña a las Abuelas y toma como ejemplo a las Madres. Entonces que hacen los medio pelo? La tratan de montonera (no era montonera Patricia Bullrich?…), de soberbia, de atea, de porfiada, de yegua, de altanera, de mandona, de cretina, de quilombera…. Claro, cómo no deja pasar a los grandes? Cómo no maltrata a los pobres y pequeños? Siempre ha sido así­. A los negros que intentan limpiar tu parabrisas se los denosta. A los pibes que duermen en la estación se los denuncia, o peor, se los ignora. En cambio a los patrones se los endiosa, a los abogados se les dice “doctor”, a los poderosos se les festejan los chistes y se hace el amor con su miembro. Cómo osa esta señora a querer imponer ideas comunistas, como el compartir? Acá las únicas ideas son las de la “patria”, las del catecismo, a los pobres se los soporta y a lo sumo para casos especiales está Cáritas. Qué se han creí­do, qué todos somos iguales? Habráse visto insolencia mayor!. Acá siempre ha sido así­, a los pobres se los somete. A los ricos se les rinde pleitesí­a.
Una mujer, que pasará a la historia como la que se enfrentó a los terratenientes, a los obispos y a la terrible clase media gorila porteña, increí­blemente habla de solidaridad, de trabajo, de compartir. Quiere un modelo de paí­s equitativo y los que tienen un poco más que el de al lado; la insultan, la rebajan, la escupen. Jamás esas lacras cederán un centavo de sus ganancias. Necesitan comprar un TV más grande, hoy a la noche está el baile del caño y tienen que masturbarse tilingamente con mejor definición.
Cristina, yo te banco más que nunca. Se cayeron las caretas. Hoy sabemos quiénes estuvieron de qué lado en este momento histórico. Jamás me verán festejando una traición junto a Carrió, Macri, L. Murphy, Menem, Morales Solá, Clarí­n, Barrionuevo, P. Bullrich, la SRA, los obispos, los chetos, los ricos, los gorilas.
Acá estoy Cristina, te banco más que nunca, en las malas. En medio de la patética mofa de los iletrados. En pleno bacanal vomitivo de los obsecuentes de los poderosos. En el cénit del festejo inmoral de los inmorales de siempre. Te banco y te agradezco. No olvidaré jamás verte abrazar a los pobres y enfrentarte a los ricos. Gracias Cristina, este enorme gesto ya te hace un enorme lugar en mi corazón. Y a todo el gorilaje que hoy celebra la derrota de la “yegua revanchista” que recuerde bien de qué lado estuvo, y que en los toboganes es menester hacer una fila.

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Como siempre, primero "eshos"

Posted in actualidad, democracia, polí­tica on julio 16th, 2008 by riverplatense

““Padecen las poblaciones / porque padece el patrón.

Payador PRO

Payador PRO

Así­ improvisaba (?) un payador que amenizaba la espera de la gente bien en el Monumento a los (invasores) Españoles, en una de las zonas más bacanas de la ciudad de Buenos Aires. El patrón, el que manda, el dueño, el sometedor, el capo, el mascapito, el que ordena, el que reparte lo que quiere, cuando quiere y cómo quiere. El que se adueña fácticamente de todo, solo por ser el que más plata tiene. El que cree que la patria es de él, y que “todos somos” él cuando nos necesita. El patrón, el que se hace llamar “patrón”. El trompa, el ñorse, el cajetilla. El rubio, el culto, el serio, el pacifista, el padre ejemplar. El que le pide a la virgen y trae a un cura (que por otra parte recibe las únicas limosnas jugosas de estos patrones) para que le hable a los suyos.

El patrón, el que dice “somos la patria”, el que se caga en las instituciones, el doctor, el que es tan campechano que “toma mate con los peones”. El que los tiene en negro, el que viste de bombachas. El de la esposa gringa, gringa y perra. Gringa perra y racista. La que no quiere volver a donde seguró arrancó. En la mediocridad de una clase media. La que ahora es la señora del patrón. La rubia, indefectiblemente, que está buena o cree que lo está. Y que está equivocada y no sabe que lo está. Por otra parte, todo el elenco estable en los escenarios aristocráticos es masculino. Las féminas aúllan desde abajo. Perras debajo de la mesa pidiendo un cacho de asado. Luego, en las revistas, juran que lo primero que les atrae de un hombre es “su inteligencia”.

Ayer los patrones se juntaron, apoyados por Barrionuevo, Carrió, Macri, el MST (mostrando un patético desempeño, del cual no se puede volver jamás), el “periodismo independiente” encabezado por ejemplares como J. M. Solá y el exprogreahoramecrecieronlospelos Lanata. Moreno los cagarí­a a palos. Moreno, Mariano, no el pebete que se hace el bobo peleando contra bobos en restaurantes para bobos. También estaban los curas, las esposas de los patrones, las viejas que odian a los cabecitas, las viejas que odian a los pobres, las viejas que odian a los negros, las viejas que odian a los trabajadores, las viejas que odian a los pensadores, las viejas que odian a todo lo que no sean ellas mismas, los maridos de todas esas viejas (viejos boludos sometidos que todo lo que tienen de macho es pedirle a Alfredito que “pegue”). Obviamente Blumberg, Nito Artaza (que pertenece a un partido que se llamaba UCR), Patricia Bullrich (cerca de la avenida que recuerda a su patricia familia) que aprovechó para festejar su partido número 100, los chetos de siempre, los que usan repelente para negros, los que en su puta vida leyeron un libro, los viejos que usan viagra a escondidas, los Rodriguez Saá, los Menem, los Pando, los de la SRA (rancios como siempre)… todos ellos estaban.

Cuidado con ellos

Cuidado con ellos

Si todos esos se juntan para desestabilizar a Cristina, de seguro, por principios, por amor, por inteligencia, por instinto, por no ser como ellos, por patriota, por ejemplos, por todo estaré en la vereda de enfrente. Bien enfrente, sin punto alguno de contacto.

  • No quiero ser como los curas que piden pacificación desde el abuso, el silencio y la complicidad.
  • Tampoco como los patrones, ni como sus esposas.
  • Menos como los tibios del MST, la CCC y demás que apoyan a los ricos y recitan discursos tan aburridos como patéticos.
  • Jamás como los termos buscando agua, que peregrinan buscando vivir de las migajas de los ricos. Bullrich, Blumberg, M. Solá, y todos los lamericos, que se dejarí­an penetrar por sus perros con tal de comer sus restos.

Sin haberlo vivido, esta suerte de manada de gorilas, me recuerda a la Unión Democrática. Hordas de reaccionarios anti cabecitas que ostentan su riqueza y su condición de diferentes. Ellos no son llevados, ellos van. Ellos son limpios, tienen agua, y caliente. Ellos comen asado, el chori es el entremés.

Pensaba ayer mientras trataba de descifrar el relato de Alfredito(?). Creí­ que Macri era el punto máximo de ignorancia, desilustración y patetismo. Pero me equivoqué. La derecha siempre tiene un impresentable aún mayor para iconizar. Completa el conjunto con curas, milicos, ricos, chetas/os, racistas (sobran) y un par de medios inescrupulosos. En diez minutos tenés una horda de boludos atrás vivándolos.

Vamos Cristina, fuerza, el pueblo de verdad está con vos. Que sepan esos hijos de puta que algún dí­a, algún maravilloso dí­a, el sol saldrá de verdad para todos.

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Recursividad

Posted in actualidad, artí­culos, democracia, polí­tica on julio 13th, 2008 by riverplatense

Jugando con lo recursivo, usando lo que el mismo artí­culo expresa en algún pasaje; prefiero equivocarme con J.P.F. que tener razón junto a Sofovich, Menem y R. Saá.

Sacado de la contratapa de Página 12 de hoy.

Lo que está en juego

Por José Pablo Feinmann

Hay dos cosas totalmente diferenciadas que andan en el paí­s o cerca del paí­s. Una es la IV Flota del Comando Sur de la Armada de los Estados Unidos. Sobre ella, hablaremos. Lo otro que anda por aquí­ son tres cartas firmadas por nuestros más prestigiosos intelectuales y artistas. Esto anda por Internet. Ignoro qué efecto podrá causar, pero a quien quiera enterarse se lo decimos: los mejores artistas e intelectuales de la Argentina, los más respetados, los que más han hecho por la cultura de este paí­s y están vivos, se han unido para firmar un texto que denuncia, sin más, la agresión a un gobierno democráticamente elegido al que todos ellos quieren defender. Porque se trata de estar con la democracia o no. A algunos que la jugaron de progres en otros tiempos serí­a atinado sugerirles leer la lista de esos escritores y plásticos. Y ver de quiénes se han aislado y a quiénes se acercaron sin retorno: a los escuadrones mediáticos del discurso único. A los que trabajan para determinados poderes, con eficacia pero sólo eso. Muchas máscaras han caí­do.

Lamentablemente la Carta que firman tantos de los mejores hombres y mujeres de la cultura de este paí­s tiene poca eficacia. Un movilero de algún canal o alguna radio del Poder Mediático, bien adoctrinado, logra más con este simple mecanismo: el tipo va a una movilización del Gobierno y encuentra a un obrero. Le pregunta: “¿Cómo lo trajeron aquí­?. Después va a un agro-cacerolazo, se acerca a una joven o a un joven y pregunta: “¿Por qué viniste aquí­?. La basura queda en la conciencia pasiva del que escucha o del que mira. El groncho de la Presidenta no va, lo llevan. No tiene voluntad propia. Le dan un choripán y ahí­ lo tienen. Comiendo de la mano de los gordos de los sindicatos. ¿O los grasas peronistas no son así­? Por el contrario, el teflón-boy (o la teflón-girl), el garca que se ha venido desde Acassusso o Recoleta, es la expresión de una conciencia autónoma. El ha elegido libremente. Sabe la causa por la que lucha. Nadie va a comprarlo. Es lúcido. Es culto. Es la expresión de la libertad del ciudadano. Esto llega, penetra porque expresa el racismo de gran parte de nuestra clase media (de toda la alta) y de los sectores de elevado poder adquisitivo que, según es larga tradición, enfrentan otra vez a un gobierno peronista, aunque este Gobierno sea tibiamente nacional y popular, pero ha incurrido en el horror del intervencionismo de Estado, y algunos otros imperdonables horrores también. Si no, la embestida que sufre no serí­a tan a fondo.

La Carta de los intelectuales (que analiza con rigor los sucesos de estos meses y el surgimiento de una nueva derecha) tiene muchí­simas firmas. Algunas, sólo algunas, de ellas son las de: Roberto “Tito Cossa, Jorge Dubatti, Patricio Contreras, León Ferrari, Lilia Ferreyra, Juan Forn, Ricardo Forster, Norberto Galasso, Octavio Getino, Horacio González, Nicolás Casullo, Eduardo “Tato Pavlovsky, Lorenzo Quinteros, Miguel Rep, Guillermo Saccomanno, Federico Schuster, Silvia Sigal, Horacio Verbitsky, David Viñas, Fernando Birri, Jorge Boccanera y la valiosa ensayista Pilar Calveiro, que ha hecho llegar su firma desde México, donde reside. Estoy seguro de que también firmarí­a este texto Ernesto Laclau. ¿Dónde está la verdad? ¿Quiénes tienen razón, los poderosos de las radios y de los programas televisivos, con sus gigantescas empresas detrás, o estos intelectuales y artistas argentinos? El tema de la verdad es complejo. Foucault (basándose en Nietzsche) enseñó que la verdad es una creación del poder. Sin embargo, yo tengo una certeza absoluta, definitiva: prefiero equivocarme con David Viñas, León Ferrari o Roberto Cossa a tener razón con Carrió o Chiche Gelblund.

¿Qué está sucediendo en el paí­s? No es tan complejo. Se debate una interna peronista. La IV Flota anda por aquí­ precisamente durante estos dí­as y no es casual. Les recuerda al paí­s y a toda América latina que el mundo se ha globalizado. Que los conflictos de Estados Unidos serán enfrentados directamente por el Imperio. Causa tristeza que el secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, tenga la gentileza de aclararle a nuestra Presidenta que la IV Flota no navegará por aguas territoriales argentinas ni por sus rí­os. ¿No es una groserí­a aclarar eso? ¿Y qué suponí­a que podí­a esperar el gobierno argentino? ¿Que la IV Flota se metiera en el Paraná e hiciera maniobras por ahí­? Y no crean que el secretario de Estado no se habrá hecho tiempo para hablar con unos cuantos lí­deres de la oposición: “Señores, ¿cuándo nos limpian este gobierno terrorista? ¿O tendremos que hacerlo nosotros?.

Todo lo que ha ocurrido hasta ahora tiene por finalidad minar el poder de este gobierno. Debilitarlo, restarle credibilidad, restarle gobernabilidad. Para el Poder agrí­colo-mediático éste es un gobierno muy irritante. Que sea peronista no les importa tanto. Es más: ellos saben que sólo el peronismo puede hoy gobernar en la Argentina. Pero el peronismo se caracteriza por ser un aparato. Es un instrumento de poder. No tiene ideologí­a. Tiene máscaras. Tiene grupos de poder. Tiene liderazgos. Este es un mundo con muy pocas ideologí­as. Bush está en Irak más por intereses energéticos que por motivos ideológicos. Cristina Fernández es una cara del peronismo que los hombres del Poder agrí­colo-mediático no quieren tolerar. Como, por desgracia para ellos, ha ganado recientemente unas elecciones con un alto caudal de votos, tienen que hacerlo. Pero se trata de tolerarlo lo menos posible. Si se erosiona la imagen de la Presidenta, si se le demuestra que otros sectores de poder pueden torcerle la muñeca, soliviantarle el paí­s, causar hambre, desabastecimiento, cortar rutas, anunciar que tienen armas y adueñarse del territorio con una impunidad nunca vista en esa extensión, habrán logrado algo importante. La finalidad es: que “la pareja montonera se vaya lo antes posible, sacarlos de la foto. No piden que se vayan todos. Piden que se vayan “ellos. Con “ellos se irán los suyos, esos malditos terroristas. Es posible que intenten hacerle impracticable la gobernabilidad a Cristina Fernández. Se lograrí­a con nuevas puebladas del “campo en todas las provincias. Con el desmadre de las clases medias en Buenos Aires. Y con el Poder Mediático pidiendo orden y “si no, alguien que pueda imponerlo. Descartemos toda intentona militar. No se trata de eso. (Además, el golpismo de los estados nacionales ha muerto. Ahora, Estados Unidos se ocupa de modo directo de esas cuestiones. Y si delega algo, será mí­nimo y totalmente controlado por ellos. Kissinger no vendrí­a a “aconsejar. Vendrí­a a dar órdenes.)

Se trata de lograr un reacomodamiento en el peronismo. En suma, que Kirchner pierda el control del aparato. Que los peronistas, que emigran con el que más poder tiene, se vean en la conveniencia de dejar sus filas. ¿Qué no toleran de los Kirchner? El intervencionismo estatal, por supuesto. Las famosas retenciones y el tibio intento de redistribución del ingreso. Pero sobre todo: lo que llaman el “montonerismo. Hay que frenar los hostigamientos a los militares. Hay que borrar del mapa a Hebe de Bonafini, cuya imagen les resulta intolerable. También a esa señora Carlotto, por más arregladita que se la vea. Y a las Madres de Plaza de Mayo, que parieron hijos subversivos. Se les dio a esos hijos lo que se buscaron y esa etapa hay que cerrarla. Queremos peronistas que den por terminado de una vez por todas el tema de los crí­menes de lesa humanidad. También quieren salir del Mercosur. Alejarse abiertamente de Chávez y de Evo Morales. Si Brasil sigue portándose como una gran potencia capitalista que surge incontenible, seremos sus socios. Y queremos volver a las relaciones carnales con Estados Unidos, aunque no utilizarán esta frase de malos recuerdos (que, sin embargo, la dijo alguien que les hizo muchos servicios). Pero, ¡basta de montoneros, de setentistas, de actos por las ví­ctimas del bombardeo del 16 de junio! Esa injuria del Museo de la ESMA fue “intolerable. Lo del cuadro de Videla. No, esta gente es peligrosa. Nunca se sabe hasta dónde podrá llegar alguien en quien no se confí­a.

Hay que sacar a los montoneros del Gobierno y a Kirchner de la conducción del PJ. La punta de lanza de este proyecto es el señor Miguens. Y los otros tres cruzados. O sea, la Sociedad Rural, que, por primera vez, da la cara por sí­ misma, sin militares de por medio como siempre lo hizo. Y, nobleza obliga, felicitaciones, señores: lo han hecho muy bien.

Luego, el poder mediático. Que tiene algo claro: no hay que tocar la Ley de Radiodifusión. Ahora bien, ¿cuál es el reemplazo a este Gobierno que tanto odio les despierta? Cualquiera lo sabe: no puede ser otro que Duhalde. El viernes 11 de julio, muy sonriente, se reunió con Jorge Busti. Hay que implantar un eje de poder opuesto al de Kirchner dentro del peronismo: éste fue el resultado de la reunión. Pero Duhalde no dará la cara. Tiene a su hombre, tiene la cara de Reutemann. Todo lo demás es palabrerí­o, aunque funciona bien. Puede que Cristina F. irrite a algunos. Puede –como me dijo alguien– que esta gente despierte “muchos odios. Lo dijo porque se lo dijeron pero el mensaje entra. Los Kirchner provocan. Se los ve soberbios. Tienen marchas y contramarchas. Dan ventajas. Pero si se leyera la Carta de los intelectuales se verí­a que nosotros no saltamos de alegrí­a por todo lo que hace este Gobierno. Sólo sabemos que, sin ser de izquierda, a la izquierda de él no hay nada. Y a la derecha, el aparato peronista manejado por Duhalde y con Reutemann como careta presidencial.

Es cierto que hay corrupción en este Gobierno. Eso va en contra de todos nuestros principios. Aquí­ no rige ni regirá el “roban pero hacen. Pero tampoco podemos ser tan ingenuos: cualquier otro ha robado y robarí­a más. La polí­tica ya no se ejerce –ni aquí­ ni en ninguna parte– sin el dinero como arma de convencimiento, de presión o de amenaza. Uno no puede aceptar eso. Yo no podrí­a hacer polí­tica. Pero en este gobierno (que, además, es democrático) habrá siempre mayor voluntad de transparencia que en uno manejado por el duhaldismo en pleno dominio del corleónico aparato peronista. Si lo tiran, sabemos lo que podemos esperar. Lo de siempre: el ostracismo, la vereda de enfrente, lo peor. Lo único que tienen como alternativa quienes desean debilitarlo y, a la larga, hacerle morder el polvo, es otra variable del peronismo. Pero bien de derecha. Tan de derecha que es temible. Sobre todo porque dará cauce al odio oscurantista de los cruzados iracundos de estos dí­as. Y a la Sociedad Rural, que avaló e impulsó el genocidio y eso no se borra diciendo alegremente “cambiamos. Cuando se apoyaron ciertos horrores, no hay retorno.