Dejad que los niños vengan a mí
Posted in actualidad, ensayos, iglesia on Enero 21st, 2008 by riverplatenseLa dejadez que el verano (y las vacaciones) están provocando en mi pachorriento existir, no tiene comparación. Si bien estoy trabajando mucho en casa y destinando mucho de mi tiempo a arreglar cosas de la casa y casi toda mi humanidad en reparar cuestiones del alma y familiares, esta nota me ha vuelto a llamar a la escritura.
Es tan patético y anacrónico el papel de la iglesia en este momento de la historia que ni da para el chiste o la crítica. Como diría mi viejo ante la presencia de un jugador de escasas condiciones “a ese no lo marqués que se marea solo”.
No recuerdo un papa más inoperante y tan poco participativo de la vida de la humanidad como Benedicto XVI. Volviendo a la tradicional imagen del papa mesiánico, que reina sobre la humanidad y desde su trono en Roma vomita instrucciones morales (que hablan sólo de sexo, jamás se le ocurriría criticar al injusto reparto de la riqueza o a la eterna beligerancia de los EEUU por ejemplo) a el resto de la raza humana, su plebe, su chusma, sus súbditos. Emperifollado (palabra hasta chuscamente graciosa en este contexto) en ropas milenarias, comiendo en vajillas perfectas y viviendo en palacios suntuosos (que dicho sea de paso tienen como base el oro y la plata Americanos que los invasores supieron arrancar y saquear) pregona sandeces que a nadie le importan y obvia llamativamente los males de este mundo.
Si el Concilio Vaticano II puso una luz de esperanza en el reencauzamiento de las actitudes eclesiales volviendo a las iglesias de base y los grupos más pobres y sometidos, el mensaje del nuevo milenio, elegir un líder nazi, ultraconservador y con cero carisma y menos piedad cristiana aún, nos pone otra vez en el plano de la enemistad, y como todo enemigo, hay que combatir, sabiendo que la vida de nuestros hijos, la de los hijos de nuestros hijos, y fundamentalmente la de millones de otros hijos que no son los nuestros pero pertenecen a nuestro corazón por el sólo hecho de ser personas, están amenazados por paidófilos, materialistas, asesinos, corruptos, ladrones, torturadores, manipuladores e hipócritas como el señor de la foto…
Esos muchachitos que están allí… no se sentirán como los primeros indios americanos que llevaron de muestra turística a las cortes europeas? Se acercarán a ese anciano degenerado, autor de varios escritos que ordenan proteger a la iglesia antes que a los abusados por sacerdotes?
Pobrecitos, en qué manos caerán esos niños.












