Hoy tenemos un país más justo

Posted in actualidad on Julio 15th, 2010 by admin

Desde la madrugada de hoy, queda bien claro que no tememos ya al discurso medieval. Esa cuestión de la lucha de las huestes celestiales contra los ejércitos infernales que venían a azotar la humanidad, afortunadamente no ha calado más que en las mentes más retrógradas de nuestra sociedad. Los intolerantes y reaccionarios de siempre. Los Pando, los Duhalde, los Sirven, los Negre de Alonso…
El día ha amanecido límpido, celeste y peronista. Cobijando a un país más justo, más igualitario, más libre, con menos miedo.
Felicitaciones a los compañeros y compañeras que desde hoy tienen los derechos por los que han luchado. Felicitaciones a los que han votado a conciencia y sin presiones fanáticas. Felicitaciones a todos por este nuevo país que estamos construyendo, luchando contra los verdaderos demonios, los de carne y hueso.

El verdadero diablo y su plan

El verdadero diablo y su plan

Claro está que cada uno ha votado a conciencia. Y está muy bien que se saquen las caretas. Que se sepa quién está de qué lado. Como queda también muy claro que este es un hecho que cuenta con el famoso “consenso” que tanto pregonan los tibios. Particularmente es muy notable como ahora se pelean para ver “quién es el padre del proyecto”. Pero también está claro que es justamente en la época de la presidencia de Cristina en donde se dan estos debates, Ley de Medios, asignación, jubilaciones, igualdad, juicios a represores… es desde el estado que se fomentan estas conductas.

¿Cuánto falta para que los “progres” de café reconozcan la valentía y la iniciativa de nuestra Presidenta? ¿Cuántos de estos revolucionarios de Twitter tiemblan al ver una sotana? ¿Cuántos tuvieron el coraje de hacerlo cuando les tocó gobernar?

Pero demasiadas preguntas por hoy, a festejar un rato y a seguir luchando por una Argentina Grande.

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Todos somos iguales ante Dios. Pero algunos son más iguales que otros

Posted in artí­culos on Julio 7th, 2010 by admin

Sinceramente, escuchar a la senadora Alegre,  Aguer,  Grondona,  Casaretto y demás pensadores(?) de nuestra sociedad, manifestarse en contra del matrimonio igualitario, provoca una sensación que oscila entre el asombro y el dolor testicular.

Es fatalmente cierto y a la vez increíble, que en pleno siglo XXI ciertos pelafustanes, haciendo ostensivos títulos que nadie les ha otorgado, se arrogan la representatividad de “la sociedad” y determinan quiénes son “ellos” y quiénes “nosotros”.

Para esta casta, yo sería parte del “nosotros” teniendo en cuenta mi condición de heterosexual. Pero me siento totalmente en las antípodas, por lo tanto soy “ellos” ya que no soy parte de aquel “nosotros” que involucran a los “normales”. Aunque me siento el primer luchador a favor del matrimonio igualitario, por más que a mí no me influya directamente. Primero y principal por la cuestión de igualdad que debe regir en toda comunidad. Y segundo porque al ver quiénes son los que se oponen, y de qué manera lo hacen, es evidente que mi posición está tomada en la vereda de enfrente de estos verdaderos dinosaurios no extinguidos.

Tal parrafada, tal atentado a la inteligencia, expresado de manera patética, implica la última resistencia de estos oscuros seres, el manotazo del que se sabe perdido. Los sentimientos, las relaciones humanas, afortunadamente no están en manos de los exégetas de la creación.

De un lado tenemos a personas que simplemente piden amarse libremente, de manera igualitaria a todos los humanos. Del otro tenemos a los obispos amenazando a las autoridades.

De un lado, compañeros que piden casarse legalmente. Del otro talibanes del mal exponiendo a escolares y queriendo prohibir lo diferente.

De un lado los que piden igualdad. Del otro lado los que se creen la verdad.

De un lado el amor. Del otro el odio.

Como dijo ayer Víctor Hugo Morales, ya se sabe que es inexorable el triunfo de los buenos. La naturaleza no se deja regular por los monjes inquisidores.

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Deben ser los gorilas deben ser

Posted in General on Junio 23rd, 2010 by admin

En la última edición de la Revista Un Caño, el periodista y compañero Pablo Llonto publicó la siguiente nota. Que me dió fiaca transcribir, pero la levantó el blog de Aníbal Fernandez, así es que aprovecho y se las paso.
Basta pronunciar el nombre de Maradona, aguardar unos segundos y, en un instante, se podrá comprobar de qué lado del país se encuentra el interlocutor.
Estamos lejos de aquel momento de proclamas unánimes, cuando todos decíamos que Dios era argentino y vestía una camiseta celeste y blanca con un tierno diez en la espalda. Hoy, los mortales de estas tierras se dividen, como en los cincuenta, entre gorilas y maradonianos.
El nuevo gorila del siglo XXI, sórdido y estrafalario, tiene afectos campestres. Entre los chanchos y los cardos, sintoniza temprano a Magdalena Ruiz Guiñazú en Radio Continental. Luego cambia de emisora y lee los editoriales de La Nación o se entristece con las malas noticias de la revista Noticias. De sus gustos futbolísiticos se sabe poco: a veces se reconoce hincha de Boca, o mejor dicho plateísta de Boca; es admirador de Los Pumas, y es imposible que por el servicio Premium de su Direct TV observe algún encuentro del ascenso.
Se molestó, y bastante, cuando Diego hizo una precisa mención de hacia donde debía dirigir sus labios el periodista Passman. En apretada síntesis, odia al Gobierno, odia a los piqueteros, odia a Chávez y odia a Maradona.

Indudablemente, el nuevo gorila quedó horrorizado cuando Maradona formó parte del acto en que Cristina terminaba con el monopolio del fútbol. Momento, advierto un error: en el lenguaje de estos hombres y mujeres (porque las gorilas son mayoría, valdría acotar), el nombre de Cristina no existe. Ha sido reemplazado por “la yegua”. Entonces, cuando “la yegua” estaba al lado del Diego, los gorilas le juraron al Diez muerte occidental y católica. Se sintieron como Arnaldo Pérez Manija, la notable creación de Capusotto en Hasta Cuándo y faltó que gritasen “¡señor Maradona, renuncie! ¡Señor Maradona, montonero!”.
El próximo destino de esta gente, tan peluda y tan paqueta, es un junio con las maldiciones en la carne. Gritarán para que Maradona pierda, se enferme o se desnuque al bajar una escalera en Pretoria. Por ende, sus tres deseos al apagar las velitas son: que la Selección fracase, que si pasa de ronda le toque Brasil, o que en la final la mano de Blatter la condene con un árbitro que tenga las mismas deficiencias que Codesal en 1990.
Por estos días leen con mucha atención los editoriales de Clarín y esperan que Wiñazky le escriba a Roa un editorial reflexivo que arroje la siguiente conclusión: “el país no puede seguir rumbo al chavismo futbolístico”.

¿Y qué hay de los maradonianos? Pues que andan también intolerantes. Acuden a todas las macumbas posibles para lograr que los enemigos de Diego sufran algún trastorno tan malo como el que le desean a Cobos. A diferencia de la unidad gorila, hay maradonianos de diversos clanes. La primera mayoría, por llamarla de alguna manera, se proclama peronista. Escencialmente frentevictoriana.
Un dato menor, y medianamente comprobable, los lleva a pensar que el Diego pertenece a la izquierda peronista. Se trata de la observación de los tatuajes que aún habitan la epidermis más idolatrada.
Allí están los rostros del Che Guevara y de Fidel, como para que nadie dude.
Poco saben del peronismo de Maradona. Quizás guarden en sus memorias la imagen soñada, de abril de 2008, cuando Diego se afilió al PJ. O el terapéutico recuerdo de que alguna vez leyeron que Don Diego, el padre, era peronista. Todo ello les alcanza para creer que el mejor regalo para el Bicentenario, para los pueblos morochos y para la Rosada será verlo nuevamente con la misma Copa, la misma sonrisa, pero esta vez con una recepción en la casa Rosada junto al matrimonio K.

Las segundas y terceras y cuartas minorías argumentan muy seguido sentencias revolucionarias. Son algo así como adeptos, nada fanáticos, de algunas medidas presidenciales. Miraron con cierta simpatía los festejos del Bicentenario y ahora aguardan que una Selección que tiene a un líder histórico, anti Clarín, anti Videla y anti Torneos y Competencias, brinde alegría a un pueblo que debe ponerle freno al avance derechoso del trío Iglesia, campo y banqueros.
Los gorilas y los maradonianos se repartirán asimétricamente cuando se inicien las transmisiones desde los estadios sudafricanos. La línea divisoria pondrá de este lado a muchos más de los que somos.

En los bares, en las pantallas gigantes y hasta en los sillones de los domicilios particulares de miles de argentinos se podrá ver a las dos facciones, disimuladamente abrazadas. Y si bien es cierto que Messi obrará como “prenda de unidad”, no podemos dejar de advertir que el gorilismo resuelve, en estos momentos y sobre un papel, cuál será el afiche anti-K y anti-Maradona que manos anónimas pegarán el 13 de julio.
Probablemente, durante el Mundial los gorilas sufran ciertos retorcijones en el estómago. En especial cuando observen tribunas negras, de mayorías negras. Tendrán siempre el mal chiste a mano.
Probablemente, durante el Mundial, los maradonianos, agrupados en sus diversas etnias, intentarán corear el “Diegooooo / Diegooooo” que sepulte cualquier predisposición opositora de esos días.
Los primeros, qué duda cabe, esperan más la derrota de Diego Armando que la derrota celeste y blanca. Verlo a Diego llorando será para ellos el fin de uno de los símbolos de un Gobierno al que consideran montonero, setentista y maradoniano. Ya hay murmullos en las sentenciosas cabezas de Lilita Carrió, Gil Lavedra, Cletísimo Cobos y un tal Ernesto Sanz, cuyas noches transcurren en la búsqueda de una originalidad para cuando les pongan el micrófono. Si una vez Sanz fue capaz de predicar que la Asignación por Hijo se iba en “bingo y paco”, también lo podrá ser para plagiar slogans merecedores de un almirante: “nos fue mal por culpa de este negro villero”.

Los sueños de los otros, en cambio, incluyen la sabrosa imagen de ver sobre las multitudes a un personaje que ya alzó la Copa, alzarla de nuevo.
A ese sueño le agregamos una revancha, un dato sencillo de la realidad que define nuestra forma de ver la historia por medio de sus hechos simples: otra vez el héroe será argentino y será barbado.

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¿Qué pretende usted de mí?

Posted in actualidad on Junio 20th, 2010 by admin

Si uno se esmerara en elaborar una lista de impresentables, difícilmente podría superar a la caterva de personajes que con el Cardenal Bergoglio a la cabeza, participaron de la presentación del “Contrato Social Para el Desarrollo”, el documento que la Iglesia, en complicidad consenso con estos participantes; “ofrece” a la sociedad.

Entre otros próceres, participaron las siguientes figuras de la argentinidad: Roberto Dromi, Andŕes Delich, Roque  Fernandez, Chiche Duhalde, Francisco de Narváez, Jorge Vanossi, Ernesto Sanz, Enrique Nosiglia, Ricardo Lopez Murphy, Guillermo Montenegro y otras personalidades de reconocida labor a favor de los pobres, los oprimidos y los sectores populares (?)

Entre otras medidas que pidieron, figuran la eliminación de las retenciones y el impuesto al cheque, aumenntar tarifas y bajar impuestos, libertad de empresa y reclama que los medios de comunicación deben ser “privados o mixtos”. Es decir, claramente medidas que apuntan al bienestar de los más necesitados, a una sociedad más justa, al empleo y al desarrollo (?).

Está muy bien que los dinosaurios se agrupen, así queda bien claro quién es quien en este baile.
La Iglesia como siempre, del lado de los Gorilas.

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16 de junio 1955 – 16 de junio 2010

Posted in efemérides on Junio 16th, 2010 by admin

No olvidamos. Ni a los que bombardearon, ni a los que apoyaron, ni a los que los incitaron. Tampoco olvidamos a los que se beneficiaron, a los que vinieron después, ni a los que no juzgaron. No olvidamos a los que fusilaron, proscribieron y torturaron. No olvidamos a los que hicieron callar, a los que hicieron apología y a los que hicieron leña del árbol caído.

Utopía Justicialista, con un objeto caído - Daniel Santoro

Recuerdo de Plaza de Mayo 1955 - Daniel Santoro

Porque no olvidamos, seguimos de pie.

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